COMUNIDADES RELIGIOSAS CONTRIBUYEN A FORTALECER Y PROMOVER GRAN UNIDAD NACIONAL EN VIETNAM

El complejo de monumentos y paisajes de Yen Tu, en la provincia nororiental de Quang Ninh, también se considera la capital budista de Vietnam. (Foto: VNA)

Respetar el derecho a la libertad de creencia y religión e implementar la política de gran unidad nacional es una política constante del Partido y Estado de Vietnam.

Con muchos tipos de creencias que varían en su estructura, tamaño, origen e influencia en la vida política y sociocultural, el Partido y el Estado vietnamitas han determinado el trabajo religioso y étnico como una cuestión estratégica con un significado particularmente importante.

El 13 de junio de 2024, el entonces presidente To Lam se reúne con líderes y dignatarios de organizaciones religiosas en Hanoi. (Foto: VNA)

El Partido y el Estado aspiran a construir un Vietnam pacífico, independiente y unido con un pueblo rico, una nación fuerte y una sociedad democrática, justa y civilizada, que sirva de base común entre las religiones, respetando las diferencias para que no entren en conflicto con los intereses comunes de la nación y el pueblo. El espíritu nacional, las tradiciones humanitarias y la tolerancia se mantienen para unir a todo el pueblo vietnamita y fortalecer el bloque de unidad nacional. En el contexto actual, cuando surgen nuevos dogmas, es urgente prevenir y combatir resueltamente los actos que explotan las creencias y las actividades que contravienen las disposiciones legales.

Masjid Jamiul Azhar, construida en 1959, es una de las mezquitas más grandes de la provincia de An Giang, en el delta del Mekong. También se considera una de las mezquitas más hermosas de Vietnam. (Fotos: VNA)

El Partido y el Estado de Vietnam también abogan por promover los buenos valores culturales y morales de las religiones. Este enfoque no sólo utiliza y realza las tradiciones culturales, éticas y humanitarias que se han cristalizado a lo largo de miles de años, sino que también demuestra el respeto del Partido por estos valores, atrayendo así a los creyentes al bloque de unidad nacional. El Estado se compromete a facilitar las actividades de las organizaciones religiosas de conformidad con sus estatutos y regulaciones legales, contribuyendo así a la causa de la construcción y protección nacional.

Los católicos y el pueblo de Hanoi celebran la Navidad (Fotos: VNA)

Las organizaciones de culto en Vietnam participan activamente en intercambios internacionales con instituciones similares de todo el mundo en un espíritu de paz y amistad. Muchas organizaciones nacionales han invitado a homólogos extranjeros a visitar y trabajar en el país, y han solicitado permiso para realizar sermones y enseñanzas en diversos establecimientos. A través de estas actividades, las religiones en Vietnam han mejorado el intercambio de información, lo que permite a las organizaciones extranjeras obtener una comprensión más clara del estado de la libertad religiosa en la nación indochina.

Promueven recursos en las religiones

Los documentos aprobados por el XIII Congreso Nacional del Partido dicen claramente: “Promoción de los excelentes valores culturales y éticos y los recursos de las religiones para el desarrollo de la nación”.

El vicepresidente del Comité Central del Frente de la Patria de Vietnam (FPV), Nguyen Huu Dung. (Foto: VNA)

En la actualidad, los valores espirituales, culturales y éticos de las religiones reafirman el papel de estas y se considera que sus impactos positivos son importantes en los esfuerzos de construcción y defensa nacionales. Se afirma además que los recursos de las religiones han contribuido a todas las áreas de progreso nacional, en particular en la educación, la atención médica, el bienestar social y los esfuerzos humanitarios.

Los seguidores del budismo Hoa Hoa se honran por contribuir a la construcción de puentes en las zonas rurales de la provincia de An Giang, en el delta del Mekong. (Foto: VNA)

El profesor Thuong Mai Thanh, jefe del Consejo de Administración de la parroquia Cao Dai de Hanoi, dijo que la gran unidad nacional es una valiosa y duradera tradición del pueblo vietnamita. Agregó que en la etapa actual la solidaridad religiosa es una política sabia del Partido que ha estado produciendo muchos resultados prácticos en la vida social.

“Para promover con más fuerza los recursos de las religiones, el Frente de la Patria de Vietnam (FPV) debe seguir fortaleciendo el papel de los representantes de esas organizaciones”, recomendó Mai Thanh.

Destacando los valores éticos y culturales de ciertas creencias en Vietnam, el profesor asociado Dr. Chu Van Tuan del Instituto de Estudios Religiosos de la Academia de Ciencias Sociales, propuso que el enfoque debe estar primero en promover los valores para dar forma a los estándares éticos y estilos de vida del pueblo vietnamita contemporáneo. Además, sugirió aprovechar los aspectos éticos de la religión para la educación pública a través de diferentes formas, como portales de información, redes sociales, espacios de culto y festivales, para difundir la moralidad, guiar a las personas hacia la bondad y ayudar a los ciudadanos a comprender la importancia de ser miembros responsables de la comunidad.

Reconociendo el importante papel de los asuntos relacionados con la práctica de la fe, Nguyen Thi Kim Dung, vicepresidenta del Comité del FPV en Hanoi, explicó que el frente de la ciudad se centra en liderar y dirigir la implementación efectiva de las políticas del Partido y las leyes del Estado en esta materia, facilitando la práctica de las religiones y creencias de acuerdo con las disposiciones legales.

Protestantes de una minoría étnica en la provincia montañosa de Cao Bang, en el norte del país. (Foto: VNA)

Basándose en el respeto y la garantía de la libertad de credo del pueblo, Vietnam está luchando resueltamente contra las fuerzas hostiles que se aprovechan de las creencias para socavar la revolución; paralelamente asegura el respeto y promueve las buenas costumbres. Este enfoque enriquece el patrimonio cultural de la nación y sirve como base crucial para unir a las personas de todas las religiones hacia el objetivo nacional común de construir un sólido bloque de unidad nacional con el propósito de “un pueblo próspero, una nación fuerte y una sociedad justa, democrática y civilizada”. La promoción de la unidad nacional y la solidaridad siempre está vinculada a la necesidad de mantener el orden en todos los aspectos de la vida social./.

La Santa Sede de Cao Dai en la provincia sudoriental de Tay Ninh. (Foto: VNA)