
A lo largo de 80 años después del histórico otoño de 1945, el pueblo vietnamita ha superado innumerables desafíos para mantener su independencia y avanzar en su desarrollo gracias a la política revolucionaria firme y a la vez flexible del Partido. Esta es la profunda herencia y aplicación de la estrategia “ser firme en los principios y flexible en las tácticas” del Presidente Ho Chi Minh, una filosofía trascendente que ha forjado el temple, la sabiduría y el espíritu indomable del pueblo vietnamita.



Desfile militar y civil en conmemoración del 50.º aniversario de la Liberación del Sur y la Reunificación Nacional (Foto: VNA)
El 31 de mayo de 1946, antes de partir para su visita oficial a Francia como invitado de honor, el prócer de la independencia nacional le dijo al presidente interino Huynh Thuc Khang: “Debido a la tarea que me ha confiado la nación, tengo que ausentarme por un tiempo. En casa, hay innumerables dificultades, las cuales dejo en sus manos y en las de los demás. Espero que se mantenga firme en los principios y flexible en las tácticas”.
Con esta frase, el Presidente Ho Chi Minh quería enfatizar que, en la ejecución de la obra revolucionaria, resulta necesario ser flexible, proactivo, creativo y adaptable a las circunstancias específicas, pero sobre la base de principios inalterables. No se debe sacrificar lo fundamental por lo pequeño o trivial. Es crucial observar, conciliar y regularse a sí mismo y a todo lo demás desde la perspectiva de lo inalterable, de una manera que se ajuste a las leyes objetivas del movimiento.






En el pensamiento de Ho Chi Minh, “ser firme en los principios” significa aferrarse a los ideales y al objetivo supremo, que son los intereses fundamentales no negociables. A partir de su práctica revolucionaria, estos valores inalterables incluyen la independencia nacional, la integridad territorial, el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam y el derecho del pueblo de ser dueño del país. Estos principios son el denominador común que se mantiene en cualquier circunstancia. Como el líder afirmó: “Nada es más precioso que la independencia y la libertad”. Esta ideología es el hilo conductor de toda estrategia de lucha y el fundamento para definir los intereses nacionales en cada período.
En paralelo, el pensamiento de Ho Chi Minh exige “ser flexible en las tácticas”, es decir, mantener la tolerancia en la forma de actuar y aplicar la sabiduría para responder eficazmente a las realidades en constante cambio. Esto no significa cambiar los objetivos, sino renovar los métodos, las tácticas y la implementación, según la oportunidad y las condiciones específicas.
Firme en los principios
Flexible en las tácticas
| ✅ Aferrarse a los ideales y al objetivo supremo | ✅ Mantener la tolerancia en la forma de actuar |
| ✅ Los intereses fundamentales no son negociables | ✅ Aplicar la sabiduría para responder eficazmente a las realidades en constante cambio |
| ✅ Valores inalterables: – Independencia nacional – Integridad territorial – Liderazgo del Partido – Derecho del pueblo de ser dueño del país | ✅ No cambiar los objetivos, sino renovar los métodos, las tácticas y la implementación, según la oportunidad y las condiciones específicas |







“En el pasado, los reyes Hung fundaron la nación; hoy día, nosotros debemos protegerla juntos”
presidente ho chi minh

“Nada es más precioso que la independencia y la libertad”
presidente ho chi minh
Clave del éxito en cada etapa de la Revolución
Tras la Revolución de Agosto de 1945, el país se encontraba en una situación crítica, con hambruna, analfabetismo y la amenaza de una invasión extranjera. Ante este contexto, el Partido y el Presidente Ho Chi Minh adoptaron una estrategia flexible: Firmaron un acuerdo preliminar con Francia el 6 de marzo de 1946, aceptando concesiones tácticas temporales para ganar tiempo, consolidar el gobierno revolucionario y prepararse para la resistencia.
La historia demostró que esa acertada adaptación permitió, un año después, lanzar la guerra nacional de resistencia contra el colonialismo francés con fuerzas reforzadas y un amplio apoyo popular. Este es un ejemplo emblemático de la aplicación efectiva de la estrategia “ser firme en los principios y flexible en las tácticas”.




En el legado del pensamiento militar vietnamita, “combatir con certeza de victoria” es inalterable; elegir la forma de lucha adecuada es ser “flexible en las tácticas”.

Durante los movimientos de resistencia contra el colonialismo francés y el imperialismo estadounidense, esta idea se aplicó con creatividad. El objetivo inalterable en ese momento era: “Más vale sacrificar todo que perder el país y vivir como esclavos”, “Vietnam es uno, el pueblo vietnamita es uno”, y “todo para derrotar a los invasores estadounidenses”. El Partido siguió una línea de resistencia popular, integral y prolongada, basada en sus fortalezas intrínsecas.
Sin embargo, en su implementación, el Partido demostró flexibilidad estratégica y táctica: movilizó el apoyo internacional, construyó un frente amplio de unidad nacional y adoptó un enfoque que combinaba la lucha armada y la negociación, en los Acuerdos de Ginebra (1954) y luego de París (1973). Todas esas acciones ilustraron la aplicación creativa de la estrategia “ser firme en los principios y flexible en las tácticas” al servicio de la liberación nacional, la reunificación del país y la transición al socialismo.


En el contexto del rápido desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial en el mundo, se espera que las cuatro resoluciones estratégicas del Buró Político impulse a Vietnam alzar sus alas en la nueva era: la era de ascenso de la nación.





Tras la reunificación, Vietnam entró en una nueva etapa marcada por grandes desafíos: crisis económica y embargo internacional. En ese contexto, el Partido demostró firmeza en sus objetivos y flexibilidad en sus estrategias y tácticas al lanzar la política de Doi Moi (Renovación) en su VI Congreso Nacional en 1986.
Los objetivos fundamentales -la firmeza en la independencia nacional y el socialismo, con el objetivo de un pueblo próspero, un país fuerte, democrático, justo y civilizado- se mantuvieron inalterables. Sin embargo, a nivel estratégico, se emprendió una profunda reforma: la renovación del pensamiento económico, la apertura a la integración internacional, la multilateralización y la diversificación de las relaciones internacionales.
Gracias a estos esfuerzos, Vietnam superó gradualmente la crisis, se unió a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en 1995 y a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2007, firmó numerosos acuerdos de libre comercio de nueva generación y se consolidó como miembro activo de varias organizaciones internacionales. Se han logrado avances significativos en todos los ámbitos: economía, sociocultura, educación y salud, etc.




En un mundo globalizado, marcado por la creciente competencia estratégica entre las potencias y el rápido auge de la Revolución Industrial 4.0, la filosofía de “ser firme en los principios y flexible en las tácticas” sigue siendo invaluable. Permite a Vietnam preservar sus intereses nacionales fundamentales y, al mismo tiempo, actuar con agilidad en las relaciones exteriores, desde las alianzas con las principales potencias hasta la cooperación regional y subregional, desde la adaptación al cambio climático hasta la respuesta a desafíos de seguridad no convencionales.



Una guía para las actividades de relaciones exteriores
Más allá de la gobernanza nacional, este pensamiento del Presidente Ho Chi Minh se ha convertido en un sello distintivo de las actividades de relaciones exteriores de Vietnam.
Durante varias décadas, el Partido ha aplicado creativamente esta máxima para guiar importantes asuntos diplomáticos, gestionar con sabiduría las relaciones internacionales y anticipar con precisión los acontecimientos globales.





La política exterior consistente de Vietnam se basa en la independencia, la autodeterminación, la diversificación y la multilateralización de las relaciones. Su objetivo es establecer a Vietnam como un amigo, un socio confiable y un miembro responsable de la comunidad mundial, a la vez que promueve una integración internacional proactiva, integral y profunda.
Los principios y el lema de la política exterior de Vietnam son defender los intereses nacionales al más alto nivel, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas (ONU) y el derecho internacional; y preservar la independencia, la soberanía, la unidad y la integridad territorial.
Hoy día, Vietnam mantiene relaciones diplomáticas con 194 países, ha establecido 37 asociaciones estratégicas e integrales, incluyendo a todas las grandes potencias y a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y es miembro activo de más de 70 organizaciones internacionales y regionales. El Partido Comunista de Vietnam también mantiene relaciones con 259 organizaciones políticas en 119 países.



La posición, el prestigio y la voz de Vietnam se reafirman en numerosos foros multilaterales importantes: la ASEAN, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), la Asamblea Interparlamentaria de la ASEAN (AIPA), la Unión Interparlamentaria (UIP) y la subregión del Mekong. El país asume responsabilidades internacionales, propone iniciativas de cooperación y contribuye activamente a la solución de los principales desafíos globales como epidemias, desastres naturales, cambio climático, seguridad alimentaria e hídrica y mantenimiento de la paz, etc.
Ocho décadas después de la Revolución de Agosto y el Día Nacional del 2 de Septiembre, la filosofía de “ser firme en los principios y flexible en las tácticas” sigue siendo el principio rector del desarrollo nacional.
En cualquier circunstancia, el Partido se mantiene fiel a sus valores fundamentales, al tiempo que adapta con flexibilidad sus estrategias para llevar adelante con éxito la causa revolucionaria. Esta filosofía visionaria continúa iluminando el camino de Vietnam hacia una nueva era de ascenso de la nación./.
