
Vietnam, con su gran potencial turístico, se perfila como un destino competitivo dentro del Sudeste Asiático. La ampliación de su política de visados constituye un elemento clave para construir la imagen de un destino seguro, hospitalario y preparado para recibir a viajeros internacionales en la nueva era. En un contexto de globalización y creciente demanda de viajes, para que el sector turístico alcance su verdadero potencial, Vietnam necesita adoptar una política de visados más abierta, flexible y acogedora.
Ampliación de la política de visados
El 7 de marzo de 2025, el Gobierno vietnamita aprobó la Resolución Nº 44/NQ-CP, que establece la exención de visado para ciudadanos de 12 países: Alemania, Francia, Italia, España, Reino Unido e Irlanda del Norte, Rusia, Japón, Corea del Sur, Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia.
Esta medida permite estancias de hasta 45 días a partir del ingreso, sin distinción de tipo de pasaporte ni motivo del viaje. La política estará vigente durante tres años, desde el 15 de marzo de 2025 hasta el 14 de marzo de 2028, y podrá ser prorrogada conforme a la legislación vietnamita.



Asimismo, dentro del Programa de Estímulo al Desarrollo Turístico 2025, el 15 de enero de 2025, el Gobierno promulgó la Resolución Nº 11/NQ-CP, que concede la exención de visado por 45 días a ciudadanos de Polonia, República Checa y Suiza. Estas medidas han generado señales positivas para el crecimiento del turismo internacional.




Según la Autoridad Nacional de Turismo de Vietnam (ANTV), en los primeros cuatro meses de 2025, el país recibió más de 7,6 millones de visitantes extranjeros, lo que representa un aumento del 23,8 % en comparación con el mismo período del año pasado.



Según Nguyen Trung Khanh, director general de la ANTV, la política de visados desempeña un papel especialmente relevante en la atracción de turistas extranjeros. Sin embargo, dado que el turismo es una industria de carácter transversal, su desarrollo sostenible requiere de la coordinación de múltiples políticas conexas.
En los últimos tiempos, el Gobierno ha implementado políticas de visado innovadoras como la exención de visado, la expedición de visados electrónicos con trámites simplificados y plazos de estancia más largos, facilitando así el acceso de turistas internacionales. El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo está trabajando con otras entidades para revisar y proponer mejoras en los procedimientos de visado, así como políticas flexibles adaptadas a programas de estímulo turístico y eventos internacionales en los ámbitos diplomático, deportivo y cultural.





Trung Khanh también señaló que la ampliación de las exenciones de visado de corta duración debería priorizar mercados potenciales con vuelos directos a Vietnam, alto poder adquisitivo y estadías prolongadas. Además, se debería contemplar una política de visados preferenciales para públicos específicos como deportistas, entrenadores, expertos deportivos, directores, actores, cineastas y periodistas internacionales que viajen a Vietnam por motivos laborales o para participar en eventos. No obstante, esta expansión debe equilibrarse cuidadosamente con los objetivos de desarrollo económico-turístico y los imperativos de seguridad y defensa nacional.



Impulso al crecimiento turístico
La exención de visado se considera una estrategia clave para estimular el crecimiento del turismo. Actualmente, Tailandia exime de visado a ciudadanos de 98 países, con estancias de 30 a 90 días; Malasia a 165 países y Singapur a 163, también con estancias entre 30 y 90 días.


En comparación, el número de países beneficiados y la duración de la exención en Vietnam sigue siendo significativamente menor. Para alcanzar la meta de recibir entre 22 y 23 millones de visitantes internacionales en 2025, el Gobierno ha decidido fortalecer una política de visado más flexible, destacándose la exención para 12 países según la Resolución Nº 44/NQ-CP.


Paralelamente, Vietnam ha implementado el visado electrónico (e-visa) para ciudadanos de más de 80 países y territorios. Sin embargo, en comparación con países vecinos, la política vietnamita de visados aún presenta limitaciones, especialmente en lo que respecta a la duración de la estancia, el alcance de su aplicación y la facilidad del trámite. Estos son cuellos de botella que deben resolverse para mejorar la competitividad turística del país.
Según Nguyen Quoc Ky, presidente del Consejo de Administración de la empresa Vietravel, el visado es la “llave” inicial para la entrada de turistas internacionales. Por lo tanto, Vietnam debería estudiar y adaptar modelos de visado flexible como los aplicados en la región, tales como visados estacionales, por nacionalidad, por perfil específico (empresarios, científicos, socios público-privados, relaciones bilaterales o estratégicas).




Nguyen Thu Thuy, directora de marketing del grupo Vingroup, sugiere aplicar un modelo de visado condicionado, por ejemplo, eximir de visado a quienes reserven paquetes turísticos integrales, se hospeden en alojamientos autorizados y sigan itinerarios definidos con agencias de viajes internacionales de prestigio. También se podrían ensayar exenciones de visado por temporada o campaña, para evaluar su eficacia antes de una implementación generalizada.
Además, se puede considerar la exención de visado para grupos específicos como el turismo MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones) o el turismo médico. Por ejemplo, se podría otorgar un “visado dorado” con una duración de entre 3 y 5 años y entradas múltiples a expertos, científicos o inversores. Asimismo, sería conveniente analizar la exención para viajeros frecuentes como huéspedes de hoteles de 4 y 5 estrellas, turistas de golf o clientes de paquetes turísticos premium.



Para que la política de visados sea realmente efectiva y promueva un desarrollo turístico sostenible, debe ir acompañada de una mejora en la calidad de los servicios, el fortalecimiento de la infraestructura turística y la diversificación de productos.
Dao Thi Bich Huong, directora general de la compañía SeaGate Travel, afirmó que una política de visados más abierta permitirá atraer más conferencias, ferias y eventos internacionales, además de facilitar la participación de empresarios y turistas en estas actividades. Así, no solo se beneficiará el sector turístico, sino también otros sectores económicos.





La gastronomía es uno de los atractivos turísticos internacionales a Vietnam. (Foto: VNA)
El visado es solo el primer paso. El verdadero reto es lograr que los turistas prolonguen su estadía, gasten más y deseen regresar a Vietnam. Actualmente, el país carece de productos turísticos suficientemente atractivos para mantener el interés del visitante durante varios días en un mismo destino. Además, muchas zonas turísticas enfrentan limitaciones de infraestructura, servicios desiguales, problemas medioambientales y una gestión de destinos aún débil, especialmente en temporada alta.




Para que el turismo vietnamita dé un salto cualitativo y se desarrolle de forma sostenible, la mejora y expansión de la política de visados debe ser una prioridad estratégica. Junto con la eliminación de barreras administrativas, es fundamental invertir en infraestructura turística y sistemas de transporte, promover los destinos de manera profesional y desarrollar productos turísticos diversificados y adaptados al mercado.
Asimismo, mejorar la calidad del servicio, formar recursos humanos calificados, proteger el medio ambiente y fomentar un turismo verde serán claves para ofrecer una experiencia completa y satisfactoria. Con la implementación coherente de estas medidas, la política de visados no solo será una “puerta de entrada” para los turistas internacionales, sino un verdadero motor estratégico para llevar al turismo vietnamita a un nuevo nivel./.
