
Hace 70 años se firmaron los Acuerdos de Ginebra sobre el cese de las hostilidades en Vietnam, abriendo un nuevo capítulo en la lucha del país por la liberación y la reunificación nacional.
Junto con el Acuerdo Preliminar de 1946 y los Acuerdos de París de 1973, los Acuerdos de Ginebra de 1954 marcaron un hito glorioso de la diplomacia revolucionaria vietnamita, que lleva la huella de la ideología, el estilo y el arte de la diplomacia del Presidente Ho Chi Minh.
De Dien Bien Phu a Ginebra



La Conferencia de Ginebra comienza el 8 de mayo de 1954, sólo un día después de la contundente victoria de Dien Bien Phu, para discutir el restablecimiento de la paz en Indochina. (Foto: VNA)
El 8 de mayo de 1954, un día después de la victoria de Dien Bien Phu que “resonó en los cinco continentes y sacudió al mundo entero”, la Conferencia de Ginebra comenzó a discutir la restauración de la paz en Indochina. Después de 75 días de complicadas e intensas negociaciones con siete sesiones plenarias y 24 reuniones a nivel de jefes de delegaciones, se firmaron los Acuerdos de Ginebra sobre el cese de las hostilidades y la restauración de la paz en Indochina.

Los Acuerdos estipularon que el paralelo 17 se utilizaba como línea de división temporal, que no tuvo valor como límite político o territorial. El norte quedó completamente liberado, mientras el sur estaba temporalmente bajo control de enemigos. Al mismo tiempo, estipuló la fecha límite para la celebración de elecciones generales para unificar Vietnam en julio de 1956.

El Presidente Ho Chi Minh señaló una vez: “La fuerza es el gong y la diplomacia es la resonancia. Si el gong es grande, el sonido será resonante”. La histórica victoria de Dien Bien Phu fue un gong muy grande que hizo eco en todo el mundo, resonando con fuerza en la Conferencia de Ginebra, aplastando por completo las intenciones de invasión de los colonialistas franceses y la intervención violenta de los imperialistas estadounidenses obligándolos a sentarse en la mesa de negociaciones con el Gobierno de la República Democrática de Vietnam.
En otras palabras, el triunfo de Dien Bien Phu cambió la situación de la guerra, siendo el factor decisivo que condujo a la victoria de la Conferencia de Ginebra y al mismo tiempo creó ventajas en la mesa de negociaciones a la hora de encontrar una solución integral en términos políticos y militares para la cuestión de Vietnam.

Flexible, lúcido y firme en las negociaciones
En una reciente conversación con la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el mayor general Pham Son Duong, único hijo del difunto primer ministro Pham Van Dong, que encabezó la delegación vietnamita en la Conferencia de Ginebra, recordó lo que le había contado su padre sobre el querido Tío Ho (como lo llama cariñosamente el pueblo), así como las lecciones diplomáticas extraídas.
“Mi padre me dijo que el Tío Ho era una persona madura y experimentada. Él predijo que la participación de Vietnam en la Conferencia de Ginebra enfrentaría una gran presión, a pesar de la victoria en Dien Bien Phu y que los cambios en el Gobierno y la Asamblea Nacional de Francia serían oportunidades favorables para nosotros, pero la mayor dificultad es la intervención de las potencias en la Conferencia.”
El mayor general Pham Son Duong, único hijo del difunto primer ministro Pham Van Dong
“La orientación del Partido y del Tío Ho es luchar y al mismo tiempo negociar para poner fin a la guerra y restaurar la paz en Vietnam. Los Acuerdos de Ginebra son una solución política y militar sincrónica para lograr ese objetivo. Le aconsejó a mi padre que en las negociaciones debíamos proteger resueltamente los intereses de la nación y del pueblo, ser firmes en los principios y flexibles en las estrategias y pasos para lograr el objetivo de obligar a Francia a reconocer la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Vietnam, Laos y Camboya”.


“Recuerdo que mi padre contó que en aquel entonces siempre estaba con un espíritu muy decidido, con ganas de luchar ferozmente. Pero el Tío Ho le dijo a mi padre: “Primero tienes que ser suave, tienes que saber cuando ser duro y cuando ser flexible, tienes que saber cómo ser fuerte y flexible para tener éxito”.
En la Conferencia de Ginebra, Pham Van Dong presentó la postura de ocho puntos que exigía a Francia reconocer la soberanía e independencia de Vietnam en todo su territorio, y la de Laos y Camboya.
Los Acuerdos de Ginebra resolvieron la cuestión de Indochina de acuerdo con la postura de la República Democrática de Vietnam, que era establecer la paz sobre la base del respeto al derecho a la unidad nacional, la independencia y la democracia de los tres países de la región.

Con una mirada retrospectiva, el profesor de Historia en la Universidad Estatal de San Diego (Estados Unidos), Pierre Asselin, dijo: “Al firmar los Acuerdos de Ginebra, el Presidente Ho Chi Minh esperaba lo mejor, pero también se preparaba para lo peor”.
A pesar de afrontar muchos desafíos, incluida la presión de aliados cercanos, con perspicacia y sabiduría, Pham Van Dong y los miembros del equipo negociador de Vietnam perseveraron la defensa de los principios de independencia, la soberanía, la unidad y la integridad territorial.
Pierre Asselin, profesor de Historia en la Universidad Estatal de San Diego (Estados Unidos)


Comprendiendo los puntos de vis y las intenciones estratégicas de las principales potencias, Vietnam manejó la situación con flexibilidad a través de reuniones e intercambios tanto bilaterales como multilaterales durante las conversaciones.
Carl Thayer, profesorde la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia)
En declaraciones a la VNA, con motivo del 70 aniversario de los Acuerdos de Ginebra, el profesor Carl Thayer de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) dijo que “la diplomacia de bambú” quedó ilustrada a través de esas negociaciones para proteger los intereses de la nación. Al comprender las opiniones y las intenciones estratégicas de las principales potencias, Vietnam manejó la situación con flexibilidad a través de reuniones e intercambios tanto bilaterales como multilaterales durante las conversaciones. Vietnam realizó negociaciones con las delegaciones de Francia, Unión Soviética, China, Reino Unido y la India.
Solidaridad internacional
Además de los canales diplomáticos oficiales, el Presidente Ho Chi Minh y anteriores dirigentes vietnamitas aplicaron efectivamente la diplomacia del pueblo, lo cual coadyuvó significativamente a la victoria del país en las negociaciones de los Acuerdos de Ginebra. En aquel momento, el apoyo del pueblo francés al Partido, al Gobierno y al pueblo de Vietnam fue un factor muy importante.

“Recuerdo que, en 1953, cuando tenía ocho años y vivía en Francia con mi familia, hubo manifestaciones públicas, que llamaban a la guerra en Indochina “la sale guerre” (guerra sucia)”, subrayó el profesor Carl Thayer.
El Presidente Ho Chi Minh publicó numerosos artículos en periódicos franceses, llamando al respaldo del pueblo galo para la justa lucha de Vietnam.
Nguyen Ai Quoc con el periódico Le Paria (Documentos históricos).

Según Thayer, cuando el Presidente Ho Chi Minh fue a París para encontrar un camino para salvar la nación y se convirtió en uno de los fundadores del Partido Comunista Francés, el propio líder entendió muy claramente la importancia del apoyo de los pueblos del mundo para liberar al país del dominio colonial. El Presidente Ho Chi Minh publicó numerosos artículos en periódicos franceses, llamando al respaldo del pueblo galo para la justa lucha de Vietnam.
El profesor Pierre Asselin enfatizó: “Antes y durante la Conferencia de Ginebra, el Presidente Ho Chi Minh y su gobierno libraron una ‘lucha diplomática’ bastante exitosa para ganarse el apoyo de amigos extranjeros. Creo que esto jugó un papel importante al obligar a Francia a negociar el fin de la guerra”.

Las organizaciones sociopolíticas francesas de sindicatos, mujeres y jóvenes, entre otros, se unieron para conseguir firmas exigiendo la paz en Vietnam; realizar mítines y manifestaciones en toda la nación europea, especialmente en las grandes ciudades; así como organizar reuniones llamadas “Por Vietnam”. Los trabajadores de muchos países coloniales franceses en África, como Argelia, Marruecos, Túnez o Madagascar, apoyaron y financiaron activamente la guerra de resistencia del pueblo vietnamita de muchas formas.
Lecciones diplomáticas
En declaraciones a la prensa con motivo del acontecimiento, el ministro de Relaciones Exteriores, Bui Thanh Son, subrayó que Vietnam ha aprendido muchas experiencias de las negociaciones, la firma y la implementación de los Acuerdos de Ginebra, considerándolas un libro valioso desde entonces hasta ahora: “Se trata de de la lección sobre cómo combinar la fuerza nacional con la fuerza de la época, la solidaridad nacional unida a la solidaridad internacional para crear una fuerza invencible”.
Los Acuerdos de Ginebra también son una lección valiosa para Vietnam sobre el uso del diálogo y las negociaciones pacíficas para resolver desacuerdos y conflictos en las relaciones internacionales. Según Bui Thanh Son, se trata de una lección “que hace época, especialmente cuando en el mundo se están produciendo muchos conflictos complejos como los de hoy”.
Bui Thanh Son, ministro de Relaciones Exteriores

Se trata de la lección sobre “ser firmes en objetivos y principios, pero flexibles en estrategias y tácticas”. A lo largo del proceso de negociación, firma e implementación de los Acuerdos de Ginebra, Vietnam siempre persistió en los principios de paz, independencia nacional e integridad territorial. Sin embargo, era flexible y contaba con estrategias apropiadas teniendo en cuenta la correlación de fuerzas y el contexto mundial y regional para lograr sus objetivos estratégicos.






Vietnam siempre ha implementado consistentemente una política exterior de independencia, autodeterminación, diversificación y multilateralización. (Foto: VNA)
Durante casi 40 años de la causa de renovación, Vietnam siempre ha llevado a cabo consistentemente una política exterior de independencia, autodeterminación, diversificación y multilateralización; integrarse proactiva y activa de manera integral y profunda en el mundo; ser un amigo, un socio confiable y un miembro activo y responsable de la comunidad internacional.



Vietnam es un amigo, un socio confiable y un miembro activo y responsable de la comunidad internacional. (Foto: VNA)
Implementando esa acertada política exterior, hasta ahora Vietnam ha establecido relaciones diplomáticas con 193 países miembros de las Naciones Unidas y los nexos de asociación estratégica e integral con 30 naciones. El país indohcino es miembro activo y responsable de más de 70 importantes organizaciones y foros regionales e internacionales como las Naciones Unidas, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, la Organización Mundial de Comercio, el Foro de Coopeación Económica Asia-Pacífico y la Reunión Asia-Europa, entre otras./.

